domingo, abril 22, 2018

LALI Y TINI





Hoy que todo es feminismo y debate por el aborto, no se le puede escapar a nadie que nuestras dos artistas más exitosas, de proyección nacional e internacional;  Lali Espósito de 26 años y Tini Stoessel, de 21, representan como ninguna el lugar de la mujer del presente y el futuro.
Jóvenes, hermosas, talentosas; cargan ambas con el estigma haber comenzado como "productos pop", Tini, de una factoría como Disney, Lali, de un Disney criollo como fue Cris Morena.

Lali, con 5 años de ventaja, se ha desmarcado brillantemente de la sospecha de ser solo un producto con fecha de vencimiento. Es una artista del carajo, de verdad, se lo dije a ella hará unos 7 u 8 años cuando la entrevisté y medio que no me creyó.
Tiene un don natural, el de ser la chica común que triunfa, pero además ha venido tomando decisiones artísticas muy osadas y acertadas. Por ejemplo: el hecho de bajarse por un tiempo de su exitosa carrera televisiva y concentrarse en la música y el cine.
En ese sentido, su segundo disco solista "Soy" la consagró no solo como un éxito comercial, sino también como una cantautora notable. Si uno presta atención a su vida personal, puede ver la marca de su vida privada en super hits como "Ego" y también en el sencillo "Tu novia" (posterior al disco).
Ella es real y su vida amorosa aparece en sus canciones, no es arte descartable.
Y los videoclips también son notables.
Ahora está por lanzar su tercer disco y se multiplican las colaboraciones con estrellas internacionales del pop. Obviamente, no todo me gusta del mismo modo, esa onda de ponerle reggaeton y trap a todo se ve que es una exigencia del mercado, es lo que vende, pero atrás de eso también está la marca autoral de una artista inquieta y creativa.
En ese sentido, la anécdota pedorra con Charly García, donde ella le dice: hago música y Charly la cancheréa diciendo: ya está hecha, más que desubicación o arrogancia, habla de una pendeja genial y empoderada que se planta diciendo: yo no soy un producto.
Lo mismo pasa con el cine, su primer largometraje de su etapa independiente fue la extraordinaria comedia "Permitidos" que fue injustamente ignorada y ninguneada por la crítica.
Se ve que se quedó con la espina y ahora sube la apuesta con su nueva película "Acusada" donde interpreta un rol dramático y ambiguo: el de una chica acusada de asesinar a su mejor amiga.
Acá también pide pista, como diciendo: soy una actriz en serio, puedo hacer cualquier personaje.

Tini, al ser más chica (recién acaba de cumplir los 21) todavía no se pudo desmarcar del todo de esa fabulosa ingeniería artística y marketinera. Nacida de una familia de artistas (su padre y su tío revolucionaron la televisión primero con Juana Molina, luego con Pergolini y también con Tinelli) fue tocada por la varita mágica siendo apenas una adolescente, cuando Disney la eligió para protagonizar la serie "Violetta" que se vió prácticamente en todo el mundo.
Finalizada la serie, comenzó una carrera solista con una altísima rotación y con un nivel de producción impresionante, tanto en los videos como en lo musical. Pero todavía no queda claro cuál es su voz, hasta donde es ella o hasta donde responde a las exigencias del mercado, respaldada por una familia que la tiene clarísima en cuestiones artísticas y del manejo de la imagen.
Por lo pronto, canta y baila muy bien, tanto en castellano como en inglés, y se ve que está experimentando diferentes estilos en busca de su perfil, en medio de la locura que implica manejar esas cifras globales, esa exposición mundial.
Artista pop como Lali, Tini aparece como más irreal, como si no fuera argentina, como si fuera una nave espacial venida de Hollywood que trata de aterrizar y echar raíces en nuestro país.
Por lo pronto, no veo grieta o enfrentamiento entre ellas, son maravillosas ambas y nos hacen brillar en el mundo entero.
Solo me parece que Lali ya se encontró y Tini todavía se está buscando.


miércoles, abril 18, 2018

EMPRENDEDOR A LA FUERZA

La verdad es que no me gusta mucho trabajar ni emprender proyectos, soy un vago.
Eso no es ningún secreto.
Y aun más me desanima el actual estado de los medios en el mundo en general y en Coronel Suárez en particular.
Se sabe, los diarios están muriendo o mutando en una forma digital.
Las radios igual.
A la televisión tampoco se le da mucha bola.
Hay un creciente pánico de la gente de los medios, que no tiene muy claro hacia donde hay que ir.
Y si no la tienen muy en claro en París, Nueva York, Buenos Aires, imaginate en Suárez.
Y yo ya no tengo 25 años, tengo 45 y mucho rodaje, experiencia en medios escritos y radiales.
Así que no tengo ganas de escuchar pelotudeces, ni que me vengan a explotar por el pancho y la coca.
Una cosa es sí me dieran laburo Clarín y FM 100, ponele, ahí me adapto. Y aprendo.
Pero los crotos de acá, que salvo raras excepciones, escriben haiga y se comen las eses.
Por favor. No da.
Así que me estoy juntando con gente joven y copada, a la que le pasa lo mismo que yo.
Emprendamos un medio digital, revolucionemos los contenidos locales.
Seamos nuestros propios jefes.
Así como decidí traer los espectáculos que nadie te trae, invertir en cultura; también llegó la hora de inventar nuestros propios medios de comunicación locales y apostar a una renovación.
La verdad es que soy cero emprendedor, pero me hinché las pelotas de tanto boludeo y tanta mediocridad.
Más vale arriesgar con la propia que engancharte con medios que se están suicidando.

jueves, abril 12, 2018

FRANCOFILIA






Hacía rato que veníamos planeando con el Chino Mansilla, groso músico y profesor de francés suarense, traer artistas grosos a Suárez.
La primera oportunidad cayó de sorpresa.
El amigo Pablo Krantz venía a tocar por la zona y en seguida se armó la movida suarense.
Músico, escritor, traductor, influencer de las redes sociales, mi tocayo tiene mucho por contar y cantar (en español y en francés).
Que sea entonces esta la primera de muchas visitas interesantes.
Nos vemos ahí.

miércoles, abril 11, 2018

EL ABORTO DEBE SER LEGAL

Me he olvidado muchas cosas de mi infancia y adolescencia, pero hay algo que nunca pude olvidar.
Tenía 13 años, iba al primer año del secundario en el Colegio Nacional.
Pasaba justo que el Congreso estaba tratando la Ley de Divorcio. Y a la vez, anuncian que va a venir a dar una charla el Vicepresidente de la Nación, un tal Martinez, el vice de Alfonsín.
Un típico radical gris, olvidable, sin carisma.
La profesora de Educación Cívica me selecciona junto a otros "privilegiados" para hacer una pregunta al Vicepresidente.
A mí, con mis 13 años, ya la situación me generaba desconfianza. Fui a la charla pero me escabullí para no tener que preguntar.
Se dio la situación que había previsto: en un momento, un pibe le pregunta a Martinez que piensa de la Ley de Divorcio. Se la dejó picando, para que haga el gol.
El radical, con su mejor pose de demagogo, dice algo así como que respeta todas las opiniones pero que el está en contra del divorcio y a favor del matrimonio.
Toda la sala estalla en un aplauso cerrado, la gente lo aplaude de pie, con una emoción forzada, que todavía me da verguenza ajena recordar.
Luego la ley se aprobó y no pasó nada raro, hoy es lo más natural casarse y luego divorciarse. Un millenial no podría entender como el divorcio no fue siempre legal.
Pero existe un problema en nuestra sociedad que se llama catolicismo. La religión oficial, bancada por todos nosotros. Que siempre le quemó la cabeza a la gente, por ejemplo en el tema del divorcio, que era obra de Satanás, que se iba a venir el fin del mundo, que la institución sagrada de la familia... boludeces...el tiempo es testigo.
Lo mismo pasa hoy con el aborto. Te chicanean con eso de que matás a alguien, con argumentos seudo científicos, cuando a los científicos verdaderos históricamente siempre los mandaron a la hoguera.
Nadie quiere matar a nadie, es más, se quiere evitar la muerte de mujeres pobres que no tienen como pagar un aborto seguro.
Es un trámite, una ley que existe en todos los países civilizados.
No es un tema de vida contra muerte, es un tema de civilización contra barbarie.
La civilización avanza, estamos en el Siglo XXI y el catolicismo como siempre, está en contra de la evolución.
Son retrógrados, reaccionarios.
Agitan fantasmas como pasó con el divorcio.
Dentro de veinte años nos vamos a acordar de esto y nos vamos a reír.
Aborto legal ya.

sábado, abril 07, 2018

ALGO MAS SOBRE LA SERIE DE OSHO





Habiendo visto los 6 deslumbrantes capítulos de Wild Wild Country, me queda mucho más claro el panorama.
Primero, decir que este documental es una de las cosas más locas y conmovedoras que vi en mi vida.
Imposible no emocionarse con una historia mucho más grande de lo que había imaginado.
Es la serie del año, claramente.
Porque esa comunidad utópica que funda Osho (cuando todavía no era conocido como Osho) a principios de los años ochenta en el desierto del estado de Oregon y que duró casi 5 años, es uno de los más grandes y hermosos experimentos de todo el Siglo XX, o quizá, de toda la Historia de la Humanidad.
Algún tuitero trasnochado puso que después de esto, la farándula local se va a deshacer de todos los libros de Osho. A mi me parece exactamente lo contrario.
Porque aunque uno no esté de acuerdo en todo lo que se dice y como se presenta, hay que decir que el poderío luminoso de Osho aparece claramente reflejado.
Los que son grosos de verdad, brillantes de mente y corazón, como Luis Diego Fernández, el mejor filósofo de la Argentina, no solo lo festejaron, sino que encontraron datos importantes, que no son menores, como el apoyo de Robert Nozick, filósofo norteamericano que habla de libertad, liberalismo, libertarismo.
Los grosos de verdad entienden la dimensión de lo que pasó en Oregón.
Los otros, la chusma, se dejan llevar por las boludeces de color, el miedo, la paranoia. Como los pueblerinos asustados que sienten que son invadidos por extraterrestres comunistas.
Pero eso es igual en todos lados: en EEUU o en el sudoeste bonaerense.
Y no es casual que se haya elegido para semejante proyecto EEUU, el país de la democracia, América, la tierra de la libertad. Sus leyes son las que mejor permiten en teoría una comunidad utópica, anárquica.
Digo en teoría, porque queda claro que cuando las papas queman se olvidan de la libertad, la ley y la justicia. Pero, como decía antes, eso es la ignorancia, el miedo. Eso es la imperfección humana.
Y el tipo que mejor interpreta a Osho, es su abogado, un norteamericano culto y sensible, al que Osho en su lecho de muerte le pide que escriba un libro y cuente toda la verdad de lo que pasó.
Espero ese libro con ansia.
Y luego el otro gran personaje Shila, una mujer india, la secretaría de Osho, es claramente una psicópata simpática, una megalómana enamorada de si misma más que de Osho.
Lo paradójico y controversial es que Osho la elige y le da poder absoluto a una mujer que ni siquiera meditaba. Ella lo dice. En Osho, como en cualquier culto oriental, la meditación es todo.
Shila es brillante, pero solo de la cabeza, no del corazón o del espíritu. Y eso la lleva a desbarrancar mal.
Pero igual el experimento es fascinante y de vanguardia: Osho da un paso al costado, se retira, deja de hablar por años y le da todo el poder a una mujer. Que tiene un ego desaforado.
Osho no tiene ego. Eso es la iluminación, dejar la mente, el ego y despertar a la conciencia universal.
Por eso no se puede encargar de gobernar una ciudad con miles de habitantes.
Y cuando Osho se entera de las cosas que ha hecho Shila a sus espaldas, la denuncia públicamente y le da la oportunidad al estado norteamericano para que destruya todo lo que habían construido.
Y sobre el final Shila demuestra que no aprendió nada, celosa por haber sido desplazada, acusa al entorno de Osho de haberlo drogado y asesinado, cuando lo que se dice desde siempre es que lo envenenaron en la cárcel con un veneno que no deja rastro.
Habrá que esperar el libro del abogado.
Igual sigue siendo una explosión atómica para la civilización lo que pasó, más de 30 años les llevó a los yanquis poder hablar de eso y hacer el documental.
Pero la sensación que me dejó es de amor e infinita compasión, aún con los yanquis, aún con Shila, todos fueron testigos privilegiados de alguien que despertó y armó un terrible quilombo internacional para ayudarnos a despertar.

miércoles, abril 04, 2018

MINDFULNESS

Ahora todo es mindfulness: los diarios traen libros de mindfulness, las revistas lo sacan en la tapa, los psiquiatras y los neurólogos dan su ok.
Hace unos cuantos años tomé una clase de mindfulness en Buenos Aires. Andaba en la búsqueda y esto recién aparecía. Es una especie de clase de yoga dirigida por la voz de una persona, que pone el énfasis en estar atento, en tener conciencia del presente, del aquí y ahora. Como enseñaron Osho y el Zen. O sea, nada nuevo: un mix de técnicas orientales respaldado por la ciencia occidental.
Por un lado, es saludable que los psiquiatras recomienden meditar y no solo se dediquen a recetar drogas que adormecen las emociones.
Por otro lado, esto ya se vió antes, con la alianza entre el budismo tibetano y la psicología transpersonal.
Hace décadas se hablaba de New Age, a esa mezcla, a esa bolsa de gatos, que incluye prácticas religiosas orientales con charlatanes occidentales.
Todo esto viene de EEUU, de Yanquilandia, ese capitalismo salvaje que todo lo vuelve materia de marketing, hasta lo más religioso, lo más sagrado. En ese sentido, es una especie de herejía, porque la meditación surge como vía para despertar, para alcanzar la iluminación, no para combatir la ansiedad y el stress.
Que sí, que ayuda como efecto secundario, tiene un montón de efectos colaterales positivos. Cualquier meditación, todas las meditaciones.
Pero no surgieron para eso. Surgieron como una vía espiritual para encontrarle un sentido, una salida a este mundo material, no para dejar el cigarrillo.
Es como si mañana los "científicos" descubren que rezar el rosario ayuda a la memoria y comienzan a recetar rezos todos los días.
Es la mercantilización de lo más puro, aplicado a lo más trivial. Es un híbrido, es mezclar el agua y el aceite.
Incluso antes que Buda, existieron los Yoguis en la India, los que inventaron el Yoga, que no lo inventaron para hacer gimnasia, para bajar de peso. Lo inventaron buscando una vía para el despertar.
Y cuando Buda despierta, se ilumina, lo hace con la postura de loto, que es una postura de Yoga.
Así que nada, eso: Siglo XXI Cambalache, la Biblia junto al calefón.
Cada uno hace lo que quiere, y lo que puede.

domingo, abril 01, 2018

OSHO ES ROCK



Acabo de ver en Netflix un par de capítulos del documental sobre la comunidad utópica que fundó Osho en el desierto de Oregón, E.E.U.U.
Fue a principios de los años ochenta y produjo un verdadero escándalo de proporción nacional e internacional.
Osho quería  (y logró) crear un hombre nuevo, al que llamaba Zorba el Buda.
Un hombre que amara como Zorba el Griego y que meditara como Buda.
Osho es presentado en el documental como una estrella de rock, amado y venerado por miles de discípulos.
En esa era reganiana, neoconservadora, parecía el diablo. Hablaba de sexo, de dinero, sus meditaciones activas eran revolucionarias y, sobre todo, avivaba giles.
Porque no era todo paz y amor, criticaba fuertemente a los politicos y las religiones.
Lo que el documental no dice es que Osho fue envenenado esos 15 días que estuvo en la cárcel ilegalmente y ya nunca pudo recuperarse. Dejó este plano tempranamente, a los 60 años.
"El hombre más peligroso desde Jesucristo", lo definió el escritor yanqui Tom Robbins.
Fue una mezcla entre Buda y Sócrates.
Y todas esas ideas suyas que en el siglo pasado escandalizaban, hoy son moneda corriente en todos lados.
Porque la verdad siempre triunfa.