sábado, septiembre 16, 2017

LA ANARQUÍA SEGÚN MITRE




Santiago Mitre logra en "La Cordillera", su tercer opus en solitario, varios hitos.
El más importante: hacer actuar bien a Christian Slater, jejjeje.
No, hablando en serio y hablando de actores, de ese elenco internacional, multiestelar, donde vuelve a brillar su amada Dolores Fonzi así como también Erica Rivas y Ricardo Darín, que más se puede decir de Ricky a esta altura.
Porque "La Cordillera" es una superproducción internacional hecha a la criolla donde Santiago no solo no transa sus convicciones éticas y estéticas, sino que sube la apuesta.
Porque en este film puso toda la carne al asador, no solo en cuanto al dinero invertido.
Hay algo más profundo, más sutil. Es una especie de obra maestra colosal que se ríe de todo con esa risa tan burlona, tan anárquica, tan porteña.
Es paradojal, genial, insólito, que un tipo que desciende de una familia tan conservadora, que siempre representó a la derecha más rancia de este país, tenga la libertad, el talento y los huevos de reírse del poder y encima que le paguen por eso. Y lo aclamen.
Para terminar de cerrar lo extraordinario, está la anécdota de la filmación, donde les prestaron el avión presidencial y le rompieron el ala sin querer, no sé en que habrá terminado eso y quien pagará los gastos. Asombroso.
También se filmó en la Casa Rosada y en lugares deslumbrantes, que lejos de ser una mera excusa de exhibición ostentosa, hacen a la esencia del film, a su alma, en donde se recorren esos pasillos y escaleras dantescas, que son la puerta de entrada al infierno en la Tierra. Notable.
Y no se quedó en una previsible película de diálogos picantes y denuncia, sino que se atreve a quebrar cierta linealidad presente en "El estudiante" y "La patota", con el episodio traumático de la hija del presidente y la posterior sesión de hipnosis. Que no parten la película en dos o introducen un elemento ajeno como muchos quisieron ver, sino que le dan una potencia expresiva a la aparición del mal, un excepcional recurso dramático. Tampoco estamos hablando de una alegoría. El episodio de su hija lo pinta de cuerpo y alma a ese presidente Blanco y nos prepara para entender las decisiones que va a tomar en lo político.
El mal existe, dice Mitre y está en la política. Y lo dice con toda la pompa, el dinero y la circunstancia y se ríe de todos. De Cristina y de Macri. Y de Trump y de Temer.
Y se ríe, fundamentalmente de si mismo, cuando Darín repite varias veces un no que sabemos que es un sí disimulado, se ríe entonces Santiago Mitre de cierta inocencia, pureza excesiva, que había en el final de "El Estudiante".
Y esto no lo entendieron muchos como por ejemplo, el crítico mediocre y resentido de Página 12, que le puso 5 a una película a la que el 10 le queda chico.

martes, septiembre 12, 2017

TODO LO QUE NO ES AMOR ES MIEDO

Siempre fui solipsista, aún antes de saber que significaba la palabra solipsismo.
Se que existo, pero del resto del Universo no estoy seguro, lo que si se con certeza es que el otro es un espejo, todo es un espejo: cuando uno ama recibe amor desde afuera y cuando uno tiene miedo recibe la paranoia, que es el temor a que los otros nos hagan mal. Y que es también la propia maldad enmascarada.
Tampoco es que pretendo refutar toda la psicología y el psicoanálisis, pero en mi caso todo lo malo se reduce a una sola cosa: el miedo.
Ahora lo veo claro, es el miedo el que me enloqueció, es el miedo el que me hizo pasar tantos malos momentos. Y el miedo es lo opuesto al amor.
Al amor universal, vibración de Dios, Universo o como quieras llamarle.
El amor filial es otra historia.
Sentí miedo este fin de semana cuando jugaba al ajedrez, lo siento en muchas situaciones. Ahora lo puedo entender y enfrentar. Antes estaba inconsciente, dormido y le echaba la culpa a cualquier persona o cosa del exterior.
Porque además, al miedo se lo supera enfrentándolo, eso lo dicen todos los maestros espirituales que vengo estudiando en estos años: Osho, Krishnammurti, Jodorowsky, Taub.
Y uno muchas veces teme lo que desea.
Es ridículo dejar de jugar al ajedrez porque da miedo. Es lo que me gusta, lo que amo.
Pero eso lo vine haciendo hace como treinta años.Volviendo a comenzar, volviendo a abandonar.
Y así con todo: con el amor universal y con el amor de pareja.
Pero ahora tomé conciencia, desperté y estoy alerta, trabajando para superarme.
Salí del círculo vicioso y entré en el círculo virtuoso.
Amén.

martes, septiembre 05, 2017

RICHARD BRILLA CON LUZ PROPIA






Hace como 30 años, cuando era un adolescente e iba a Yamó a bailar, entre la euforia de descubrir el rock nacional e internacional, el maldito DJ intercalaba un tema que parecía Soda Stéreo pero no era Soda.
Era más oscuro, picante, venenoso.
El tema se llama "Enjaulados". Es de la primera banda de Richard Coleman, Fricción, donde también participaba a veces Gustavo Cerati.
Esa amistad, forjada a principios de los ochenta, generó colaboraciones geniales, cruces entre la luz hitera y eufórica de Gustavo y la poesía mística y oscura de Richard.
Allí los muchachos homenajeaban a Bowie y Spinetta a la vez, pero lo de Richard siempre tuvo más densidad poética y mejores lecturas que Gustavo, quien era un gran letrista pero,vergonzoso, admitía que leía poco.
En las letras de Fricción y luego Los Siete Delfines, aparecen referencias a William Blake, Dylan Thomas y muchos autores de ciencia-ficción.
Rocker de guitarras ruidosas,  principe del dark y leyenda de los excesos, siempre pensé que Richard iba a terminar como un Jim Morrison nacional.
Es decir: muriendo joven y dejando un bonito cadáver.
Pero los caminos del Señor son misteriosos.
Ya en el Siglo XXI, su amigo Gustavo lo saca del ostracismo y lo convoca para sus últimos discos solistas: Ahí Vamos y Fuerza Natural. Los escuché tocar tocar en vivo y hacían una pared de sonido con las dos guitarras que parecía heavy metal. Inolvidable.
Allí Richard comienza una rápida y fructífera carrera solista, con la magia intacta.
El año pasado sacó un cd doble y dvd en vivo con temas de todas sus bandas y etapas solistas que es impresionante. Incluye además covers de Cerati, Bowie, Kraftwerk y demás monstruos sagrados.
En estos días salió su nuevo disco solista " Fácil" que arranca desorientando con la luminosidad de sus primeros temas y arreglos a la....¿Palito Ortega?, todo enmarcado en la siempre hermosa y sencilla poesía de este Richard impecable, que pasó los 50 y vuelve a sorprender. Luego mucho rock como siempre, con guiños al glam y al espacial, con bienvenidos toques de funk y psicodelia.
Otro disco inolvidable (y van...) lo que lo posiciona como mi solista favorito del rock nacional.
Sin discusión.
El 15 y 16 presenta "Fácil" en La Trastienda.
Nos vemos ahí.

AHORA SI, LA CIUDAD DE LOS NIÑOS LECTORES




Fue Luisa Braganza la que bautizó a Coronel Suárez "La ciudad de los niños lectores", más como sueño, como deseo, que como realidad.
Fue ella también la que comenzó con la Biblioteca Infantil en su propia casa y la que, allí mismo, nos recibía a los noveles escritores y nos corregía amablemente nuestros primeros manuscritos.
Luego pasaron muchas cosas, la vida, Luisa murió, todos nos separamos, luego nos volvimos a encontrar, pero recién, como una señal del destino, cuando atravesaba la Plaza San Martín, encontré esta casita maravillosa con los libros adentro, totalmente gratuita, que no sé desde cuando estará pero que es una idea maravillosa y la firman la Biblioteca Sarmiento y la Bibliotequita, sin más resquemores ni falsas dicotomías.
Ahora si, entonces, Luisa descansa en paz.

domingo, septiembre 03, 2017

JA!





Hace 30, 35 años, Joaquín Alberdi era un chico mayor que yo, que iba al Círculo de Ajedrez a hinchar las pelotas, más que a jugar al ajedrez.
Tipo simpático, hincha de Racing encima, éramos pocos en ese entonces en el pueblo los que llevábamos esa camiseta, los que nos bancamos ir a la B y no salir nunca campeones.
Pero todo cambia.
Su madre cocinaba para afuera, riquísimas comidas, de ahí heredó Joaquín el gusto y cuando terminó el secundario se fue a estudiar la carrera de chef.
En los noventa empezó a salir en todos los diarios: se volvió un chef top, tuvo un par de restoranes. Luego pegó un volantazo; no se bien que le pasó, pero se enamoró de los vinos y vio el filón. Largó la cocina y se concentró en los vinos.
A metros de la placita serrano tiene su vinería, en Suárez tiene otra.
Su isologo JA! ya marca registrada, sintetiza su nombre y apellido pero también su simpatía natural.
Hace 9 años que hace una Feria del Vino en Suárez que es de lo mejorcito de la provincia y el país.
Fui un par de veces: se bebe y se come muy bien.
Y también se ríe, porque todo tiene que ver con todo.

viernes, agosto 25, 2017

LOS HERMANOS WALTER Y LA PEÑA DE LOS JUEVES

A Mariano Walter (pronúnciese balter) lo conozco desde hace como 30 años. Desde cuando existía el Círculo de Ajedrez Coronel Suárez. Si mal no recuerdo, le daba clases de ajedrez.
Después me fui y volví mil veces de Buenos Aires, lo dejé de ver por décadas, cada tanto lo cruzaba. A veces me saludaba simpático como siempre. Otras veces pasaba con cara de orto y ni me miraba.
Yo me decía: - que onda este chabón? Está loco? Cuantas personalidades tiene?
La intriga me duró como 25 años.
Hace poco nos volvimos a encontrar en un torneo de ajedrez en Darregueira.
Ahí me informó que se reunían a comer los jueves en su casa con amigos y me invitó a sumarme.
Fui, la primera vez estaba el solo y me dijo: -Ahora viene Maxi. Quién es Maxi?
-Mi hermano- respondió. Ah, tenía un hermano muy pero muy parecido.
Cuando apareció Maxi se aclaró el enigma y todos felices.
A partir de ahí, merced a la gran hospitalidad de Mariano y la paciencia de su señora esposa, nos reunimos todos los jueves en su casa y caen todo tipo de personajes, a algunos lo conocía, a otros los acabo de conocer. Gente de todas las edades, razas, clases sociales, ideologías y religiones.
Lo que nos une a todos es el espíritu gourmet, el disfrute de comidas y bebidas y de risa, muchas risas, nunca me reí tanto en mi vida.
Este hoy insólito en mi vida me encuentra en toda mi plenitud con nuevos y viejos amigos, haciendo biodanza, yendo a una psicológa de gestalt, siendo zen, haciendo running y viviendo como un sibarita. Un dandy del Siglo XXI.
Una mezcla contradictoria si se quiere, pero maravillosa, fruto de búsquedas de toda una vida que ahora se capitalizan y fluyen naturalmente, como por arte de magia.

domingo, agosto 20, 2017

SALUD, MAESTRO





Volvió a deslumbrar a crítica y público con su rol de un presidente argentino en "La Cordillera".
En estos días comienza a filmar una superproducción compartiendo cartel con Penélope Cruz y Javier Bardem, dirigidos por el doble ganador del Oscar, el iraní Asghar Farhadi. Luego, va a recibir un premio homenaje a la trayectoria en el Festival de San Sebastián.
Así llegó a los 60 años Ricardo Darín, rompiendo corazones como siempre, pero además con el prestigio de ser el gran actor nacional con más proyección internacional.
Y es un acto inmenso de justicia. Porque nunca se durmió en los laureles, porque sigue arriesgando cuando elige filmar con un director joven, inexperto al igual que con consagrados. Porque le presta la misma entrega a films geniales, buenos y regulares.
Porque tiene una cintura envidiable para escapar de la demagogia.
Fue muchas veces tentado por el diablo: esquivó con inteligencia la dicotomía: Kirchnerismo/ Macrismo. Es crítico con todos, pero todos lo respetan.
También fue tentado mal por ese diablo que a veces es Hollywood. Es famosa esa anécdota de cuando le ofrecieron participar en la película "Man on fire" dirigida por el siempre efectivo artesano Tony Scott y protagonizada por Denzel Washington, Christopher Walker y Mickey Rourke.
Nuestro Ricky vio el guión y entendió enseguida que era esa típica pavada racista, donde lo querían hacer participar como narco mexicano o algo así. Cualquier otro se hubiera meado encima por participar. El no aceptó, le pareció (cuando finalmente vimos la película supimos que tuvo razón) un rol estigmatizante para con su condición de latinoamericano.
No me afloje maestro, usted se merece ser dirigido por Spielberg, Scorsese o Tarantino, nunca menos que eso.
Es un actor sin formación académica, que evolucionó de galancito a clásico. Muchas veces se lo intentó correr con eso de que siempre hace de Darín. Pero hay que ser muy groso para actuar de si mismo y a la vez dar con un arquetipo humano universal. Y el lo hace.
Hace un tiempo lo vi en un café que suelo frecuentar en Palermo. Intacto, un dandy, pinta de pendejo eterno. No me animé a saludarlo, pero no faltará oportunidad de volver a encontrarlo y compartir una charla con una cerveza de por medio, o lo que pinte.


jueves, agosto 17, 2017

LA MARGINALIDAD GARPA





Mucha expectativa me había generado el regreso de un talento de nuestro cine y televisión como Bruno Stagnaro, el director de maravillas como "Okupas" y "Pizza, birra, faso".
"Un gallo para Esculapio", que es una hermosa cita de Sócrates, no me defraudó, pero tampoco me deslumbró como "Okupas".
Es que me deja un poco afuera esa tendencia creciente del cine y la televisión nacional de retratar a marginales, freaks, degenerados.
Veo por un lado cierta fascinación de nenes bien que salen de Palermo y descubren el Conurbano y por otro lado, lo más importante, Hollywood premia con fama y muchos dólares, las buenas historias, cuanto más truculentas mejor. Cada vez es más común la coproducción con las majors estadounidenses, no solo en films, también en series.
En el caso de "Un gallo... la miniserie de 9 capítulos se estrenó a la vez en Telefé y en TNT.
Hay que hacer algunas salvedades.
Creo que una obra genial que rompió todos los límites como es "Dromómanos", surgió de una búsqueda interna preciosa de Luis Ortega y no se parece a nada.
Ahora, a partir de eso, su hermano productor le vio el filón comercial y lo hizo dirigir la miniserie "Historia de un clan" (sobre los Puccio), lo cual fue un gran acierto artístico y comercial. Hoy Luis está filmando la vida de Robledo Puch. Lo que surgió naturalmente en el, se convirtió en una fórmula comercial que le da excelentes dividendos.
Parecido es el caso de Pablo Trapero, que empezó su carrera con historias chiquitas, encantadoras como "Mundo Grua" y "El bonaerense", muy en la vena de Leonardo Favio, pero luego cada vez fue haciendo películas más grandes y caras, a la búsqueda de los dólares. Cosa que consiguió con "El Clan" (también sobre los Puccio), una película bastante convencional, pero que logró el objetivo de hacerlo llegar a filmar en Hollywood, cosa que hará a partir de ahora.
Distinto es el caso de Damián Szifrón, que es un genio al que le sale naturalmente esa fórmula de Hollywood en castellano. En los otros, aunque son muy buenos, se ve la impostación, lo artificial.
En Szifrón esa alquimia fabulosa se da naturalmente: "Relatos Salvajes" triunfó en el mundo y a fin de año Damián estrena su primer superproducción hollywoodense "The billion dollar man", que no es otra cosa que la adaptación cinematográfica de la recordada serie yanqui "El hombre nuclear", que poblaba las tardes de nuestra infancia.